Cuando perdonas, eres libre
Perdonar es una palabra con un significado inmenso. Perdonar es sinónimo de libertad. Es como estar en medio de una guerra y, de repente, recibir la noticia de que la guerra terminó. Perdonar es caminar hacia la paz, esa paz que sobrepasa todo entendimiento.
Para muchos, el perdón parece imposible, porque el ego insiste en que la persona que estás pensando en perdonar es culpable y merece castigo. Entonces esperas… y sigues esperando… quizá toda una vida, quizá una eternidad. Esperando algo que nunca va a suceder: la supuesta “justicia del ego”, esa en la que nadie se salva y todos son culpables. Sí, también tú.
Aceptar la “justicia” del ego en lugar del perdón es un error profundo. Es rechazarte. Es odiarte a ti mismo. El ego puede contarte mil historias para convencerte de que tú eres inocente y el otro es culpable, que cuando se cumpla la sentencia sentirás paz. Pero ¿cómo puede el ego ofrecerte paz, si no sabe lo que es la paz? Es absurdo: sería como que Coca Cola te ofreciera una Pepsi.
Cuando no permites que el perdón entre, eliges un camino de odio, amargura y sufrimiento. Un camino que te aleja de la felicidad y de lo que realmente eres. En el fondo, hay una parte de tu ser que insiste en perdonar, porque tu alma sabe que la llave de la paz y la libertad es el perdón.
El perdón es ganancia absoluta. Y algo poderoso sucede cuando perdonas a alguien: no solo lo liberas a él, también te liberas tú. Nos liberas a todos. Cuando perdonas, estás perdonando al mundo entero.
El ego nunca ofrecerá paz
Cuando escuchamos la voz del ego, todo se llena de culpa, juicio y espera.
El ego promete justicia, pero su justicia es castigo eterno.
Promete alivio, pero no sabe lo que es la paz.
Promete libertad, pero solo encadena.
Por eso el perdón no puede nacer del ego, sino del alma. Y es en esa diferencia donde comienza tu verdadera liberación.
El camino sin perdón es un camino sin felicidad
Negarte al perdón no lastima al otro: te lastima a ti.
Significa elegir un camino lleno de resentimiento, donde el sufrimiento se vuelve rutina y la amargura se convierte en compañera.
Pero dentro de ti existe una parte que nunca ha dejado de recordarte que tu verdadera naturaleza es la paz. Esa voz interna —la del alma— te guía siempre hacia el perdón, porque sabe que ahí está tu liberación.
Perdonas al mundo cuando perdonas a uno
El perdón es ganancia absoluta.
Cuando perdonas, no solo liberas a la otra persona: te liberas tú, liberas tu historia y liberas al mundo entero.
Perdonar es volver a casa.
💡 La plenitud no es un destino, es un camino que podemos recorrer juntos.
💛 Únete a nuestra comunidad y explora cómo nuestras publicaciones y programas pueden llevarte hacia el amor, la paz y la sanación interior. ✨
🎯 Atentos a todo lo que viene: los retos transformacionales que cambiarán vidas están a punto de llegar.
🌟 Síguenos en redes sociales, en nuestra página y sé parte de esta transformación.
(Baja más y encontrarás los enlaces para ir a la comunidad y programas)
#RubénOctavio #perdon #libertadinterior #sanacion #espiritualidad #ego #paz #transformacionpersonal #autoconocimiento #reflexionesdiarias #crecimientointerior #UCDM #UnCursoDeMilagros









