Juzgar es ser deshonesto, pues es asumir un papel que no te corresponde
¿De verdad es tan difícil dejar de juzgar?
¿Cómo les va con la parte de no hacer juicios? Sé que puede ser difícil, y te creo. Juzgar es un comportamiento que se ejecuta en automático desde hace años. Apenas abrimos los ojos ya estamos evaluando algo: si es tarde o temprano, si amanecimos bien o mal, si algo es bonito, feo, rico o desagradable. Lo hacemos con lo que vemos, con lo que sentimos y, sobre todo, con lo que consumimos en redes sociales.
Podría dar miles de ejemplos, pero basta con entender que todo lo que percibimos a través de nuestros sentidos lo estamos filtrando por juicios constantes. Vemos noticias y antes de que el ladrón llegue a la cárcel, ya dictamos condena. Como dije al inicio: es difícil, pero no imposible. Un solo juicio que logres detener al día son 365 juicios menos al año. Y lo mejor es que entre más practicas, más hábil te vuelves, porque descubres que no juzgar trae paz, y esa paz no tiene precio.
¿Realmente ganamos algo cuando juzgamos?
Cuando alguien emite un juicio, alguien paga la culpa. Y lo curioso es que la pagan los dos: víctima y victimario. En una justicia justa solo uno debiera cargar con la consecuencia, pero casi nunca ocurre así. A veces la víctima carga más culpa que el victimario porque necesita reforzar que fue dañada, esperando que el castigo del otro sea mayor. Incluso si ese castigo fuera la muerte.
¿Hay paz en este proceder? ¿Crees que condenar al victimario le dará paz a la víctima? Ojalá no hayas dicho que sí, porque eso no sucede. Si sigues en esa dinámica, no vas a experimentar la paz que sobrepasa todo entendimiento. No estamos cambiando el juicio por “cualquier paz”; estamos cambiándolo por la paz verdadera, la que lo transforma todo. Y cuando eliges la paz, lo ganas todo, aunque el ego diga lo contrario.
Nadie vino a este mundo a ser juez
¿Quién dijo que nosotros podemos ser jueces? ¿En dónde dice que es correcto juzgar? Jesús enseñó: “No tires la piedra si el juicio que estás haciendo demuestra que tú también te has equivocado”. No es nuestra función señalar errores ajenos. Cada juicio que hago es un reflejo de algo en mí que no quiero ver, y por eso —como dijo Pablo— termino haciendo lo que aborrezco.
Amor y juicio, paz y juicio, perdón y juicio son opuestos. Si quiero amor y paz, no puedo sostener el juicio. Bastante tenemos ya que corregir dentro de nosotros como para seguir añadiendo más carga interna que solo aumenta la culpa.
El juicio no sana… el perdón sí
El juicio es falta de perdón. ¿No es preferible ofrecer perdón en lugar de juicio? El perdón es la clave para sanar, mientras que el juicio no tiene nada que ofrecer. El perdón abre la puerta a la creación, a la paz, al amor; nos libera de las cadenas de la culpa. El juicio solo ofrece sufrimiento, dolor y tristeza. Entre juicio y perdón, ¿quién ofrece mejores cosas?
Muchas veces tomamos el camino del juicio porque nunca nos enseñaron a perdonar correctamente. Pero que no nos hayan enseñado no significa que no podamos cambiar. Vinimos a este mundo a sanar la mente, a liberar los pensamientos equivocados del ego: juicio, culpa y miedo.
¿Y qué hacemos con quienes se equivocan?
A nadie le corresponde juzgar. ¿Pero qué hacemos con quienes se equivocan? La respuesta es: nada. Así como tú estás aprendiendo a hacerlo mejor, el otro también está en su proceso, aunque no lo parezca. Seamos empáticos, tolerantes y pacientes, porque cada quien hace lo mejor que puede con la información que ha recibido.
Parte del camino es hacerme responsable de mis actos y corregirlos para no repetirlos. No importa si es hoy o mañana, pero que no dejemos de hacerlo. La observación consciente revela dónde debemos poner más amor para sanar y así restaurar nuestra paz interior.
Recordemos siempre que cuando cambiamos el juicio por la paz, no perdemos nada… lo ganamos todo.
💡 La plenitud no es un destino, es un camino que podemos recorrer juntos.
💛 Únete a nuestra comunidad y explora cómo nuestras publicaciones y programas pueden llevarte hacia el amor, la paz y la sanación interior. ✨
🎯 Atentos a todo lo que viene: los retos transformacionales que cambiarán vidas están a punto de llegar.
🌟 Síguenos en redes sociales, en nuestra página y sé parte de esta transformación.
(Baja más y encontrarás los enlaces para ir a la comunidad y programas)
#RubénOctavio #Conciencia #Perdón #PazInterior #Ego #SanaciónEmocional #Autodescubrimiento #BienestarMental #DespertarEspiritual #AmorPropio #TransformaciónPersonal #UCDM #UnCursoDeMilagros









